miércoles, 27 de febrero de 2013

Verdad con sabor a mentira

Hay cosas que por más dulce que uno les ponga, no dejan de ser amargas...

La verdad se manifiesta, grita, es luz pura, canta muy agudo, se sale por los ojos, se dirige hacia la luz, da vida, te entibia las manos, te acelera el corazón, la verdad no tienen tonalidades, ni grados ni categorías, la verdad siempre vence pero no tiene prisa.

Tus palabras no tienen verdad poeta, no importa si las dices, o las escribes, si las dices a escondidas o para todo el mundo, las encubres, las llenas de imágenes para distraer, tus ojos están vacíos mientras las unes para formar oraciones, para estructurar párrafos, para que suenen como versos. 

Tus palabras no tienen verdad poeta, son oscuras, son grises o verdes o rosadas, necesitan aprobación o comentarios, las adornas, citas a otros poetas, les pones comillas, escribes: nuncas y siempres, te amos y eres importantes, tu voz no tiembla cuando las dices, cuando las recitas, tu pecho no se hincha cuando las escribes, cuando las lees, cuando las tecleas.

Tus palabras no tienen magia poeta, porque no hechizan, son trucos, ilusiones, engaños, promesas vacías, oraciones falsas, argumentos inválidos, ecuaciones sin sentido, y no van con tu ser divino, con tu guerrero de luz, con tu yo infinito, con tu alma de jade.

¡Sé valiente poeta! ¡Vístete de hierro y verdad, ármate de magia y hechizos de jaguares! ¡Deja los trucos atrás, despierta de la ilusión que creaste para esconderte! ¡Sal de la oscuridad que no te deja ser libre para siempre! Solo es necesario decir la verdad, actuar de verdad, sentir de verdad, amar de verdad, ¡vuelve a ser el héroe que estas destinado a ser, el guía, la luz!

La verdad que sabe a mentira, es solo eso mentira...

martes, 26 de febrero de 2013

El último cuento

No es común saber cuándo escribirás tu último cuento...

El patinar de las llantas de un coche me sacudió de mi cama, ya esta oscuro "¿cuántas horas habré dormido?", no recuerdo haber visto el sol hace días.

Un cigarrillo...ni en la chaqueta, ni sobre la mesa, "¿en la cocina?"...en el baño, tras el espejo...una, dos, tres caladas..."mejor, mucho mejor"

Me asomo por la ventana a ver al mundo, el mismo al que le he declarado la guerra. No puedo con el ahora, su belleza y complejidad me abruman, esta depresión me tiene muy débil, el viento me empuja y no deja de repetirme tu nombre, el sol lastima mis ojos hinchados, el ruido esta a punto de volverme loco.

Siento un dolor constante, ya quité mi único espejo, me enferma mirarme. Entre la oscuridad y el humo, mi cama se vuelve más amable, aunque, aún huele a ti.

"Necesito algo mas fuerte"...duermo.

De nuevo, algo me sacudió de mi cama pero no escucho ruido alguno, me cuesta abrir los ojos..."soy yo, en mi cama, me veo tan...tranquilo, esa mueca es casi una sonrisa", no hay dolor, ni tristeza, la luz...la luz ya no me molesta.

lunes, 25 de febrero de 2013

Ho'oponopono

Te invoco en la oscuridad, te tengo en un momento...

La memoria es un regalo que no sabemos usar, es el gadget que no tiene instrucciones y cuya plataforma amigable nos lleva a desconocer su potencial, los recuerdos nos persiguen aun cuando no son invocados, se autoseleccionan o descartan sin previa autorización y en muchos casos se modifican extrayendo bytes de información de la imaginación.

Las memorias se van empolvando, exagerando, calificando, es necesario limpiarlas, dejarlas ser solo memorias y asegurarnos de que no nos persigan y nos lastimen.

Vivo asechada por estos monstruos en alta definición, estas imágenes, sonidos y esencias que me remueven el alma y controlan los impulsos de mi cuerpo, que me tumban al suelo y no me dejan ver la luz del sol, que me enfrían la sangre y duermen mi paladar.

Por eso te invoco, voy esculpiendo en humo blanco tu rostro, tu pelo, tu cuello, tus hombros, tu espalda, tu pecho, tu vientre, tu sexo, tus piernas, tus pies, tus brazos, tus manos, tus dedos, te visto de azul, huelo tu piel y me siento frente a ti, te tomo las manos...."lo siento", toco justo el centro de tu pecho "te perdono", te tomo la cabeza con mis manos, ala altura de tu sien y acerco tu frente a la mía, "te amo" respiro profundo, lo digo muchas veces y luego te abrazo, recargo mi cabeza en tu hombro y me aferro a tu espalda, siento el latir de tu pecho y tu sangre correr tranquila por tus venas "gracias", prolongo la ese, te suelto y desapareces.

Voy limpiando sin objeto alguno todos mis recuerdos, los visito, los siento, trato de no juzgarlos, los limpio, los transformo y sigo mi camino.

Ho'oponopono, y permito que todo vuelva a su orden natural, que me la inspiración se instale en mí y me siento complacido sabiendo que mi milagro, la lluvia tibia, viene en camino.

domingo, 24 de febrero de 2013

Me estalla el pecho

Se llena de líquido, se consume en fiebre, me estalla el pecho...

Tengo helada la piel, se han vueltos ajenas las puntas de mis dedos, el dolor es una puñalada profunda, un shock eléctrico, un veneno lento. Puedo sentir como se oscurece mi sangre, como se vuelve espesa, lodosa, impura, y burbujea dolorosamente por mis venas.

Me he envenenado con tristeza, con desolación amarga que me invade célula a célula, mitosis incontrolable del intruso asesino, mientras mi sistema de defensas se ha dado ya por vencido.

El corazón, guerrero y rebelde, no se ha rendido; bombea a marchas forzadas, sin voluntad, por inercia pura, por que es lo único que sabe hacer. Se me hinchan las venas del cuello, puedo ver como danzan furiosas queriendo rendirse ante la presión de la sangre envenenada y alcohólica que las golpea.

La oscuridad se ha vuelto líquida y me recorre dejando sombras a su paso, fantasmas que gimen dolientes en mi cabeza sin descanzo, dejando charcos putrefactos en su camino, charcos en los que me ahogo por dentro. 

Respirar es la batalla de cada minuto, cada dosis de aire me corta cual navaja oxidada la garganta, me acidifica la saliva y me deja sin habla, abro los ojos suplicante, consciente de que no queda ya mucho tiempo, me tiro al suelo y me abrazo las rodillas, no puedo gritar, no alcanzo la puerta, la luz parpadeante del televisor apagado dibuja mi deforme sombra en el piso de tibia madera.

Se entumen mis senos muertos, mis piernas cortas, mis brazos débiles, la única sensación que percibo es la acidez en mi boca y el martillazo de dolor en el pecho que estalla. 

Así mutilada, me doy cuenta que no es otra pesadilla.

sábado, 23 de febrero de 2013

Muerte a la Puerta

En esta puerta no hay cerradura, no hay timbre, siempre esta entreabierta...

En esta casa, en el fondo del bosque, no se respira aire fresco, el aire siempre esta frío, húmedo, viejo, el sol no se ha visto desde hace meses, nada crece en los alrededores, lodo, rocas, todas vivas, ocupan el lugar del  camino que nos llevaba a la salida.

Las paredes lloran gotas de una humedad permanente, mientra las ventanas se han nublado para no permitir ver hacia afuera, no hay platos sobre la mesa, solo tazas, y la tetera sobre le fogón, cobijas, almohadones, toallas, la cama deshecha, el techo impaciente.

Si estás dormido escuchas los sonidos del bosque a lo lejos, los insectos bajo las grietas, las aves dormidas, los fantasmas tras las cortinas, si estás despierto solo hay silencio, estás presente y viviendo en tu casa gris, de madera vieja, con olor a cera y a tinta, a té y a rosas secas.

Alguien está en la puerta, es hermosa y te sonríe descarada, viene de gala, de muchos colores, entra sin permiso y te coquetea, te canta canciones, te sirve una copa, se sienta en tus piernas, se acurruca en tu pecho, te invita a la cama, duerme contigo, te prepara una taza de té, te dice que es tiempo de irse pero que quiere irse contigo.

Las sigues por que esté llena de flores, porque sus ojos brillan como velas en la noche, porque huele a cempazuchitl, y va dejando un camino de sal mientras camina, porque te ha tomado de la mano y no quieres dejarla ir.

Es la muerte que está en la puerta, no vino a quedarse, es amor de una noche, tentación permanente

viernes, 22 de febrero de 2013

Muki Sukurúame

Mujer-mago, dueña de la noche y del viento, reina de la tierra, semilla de vida.


En un sueño borroso, en mi casita vacía y oscura, entró una mujer con piel de luna, con ojos de ónix donde se veían las galaxias, descalza, desnuda, envuelta del perfume de la tierra húmeda y la espuma del mar.


Mi pecho de mujer es rociado con el dulce néctar de sanación que la Madre Cósmica me entrega, me toma las manos y llora junta conmigo de rodillas a un costado de mi cama, me ve rota, desmembrada, gris, apagada, me escondo en su tibio regazo y me canta canciones, me trenza el cabello, y el aire se torna violeta, me limpia las heridas en la piel, la sangre seca, acaricia mis cicatrices de esta vida y de las otras.


Siento dolor pero no tengo miedo, me cubre los ojos, me nombre jaguar, me viste de blanco, ahora el aire es rosado y huele a los pétalos de la flor mujer, a su néctar dulce, al hogar de la semilla, me vibra la punta de la nariz pero no abro los ojos, "sukurúame, envuélveme en un hechizo, cúbreme de estrellas".


Se enciende mi útero y mi pecho, se mojo sin lluvia, fluye en mi piel el roce de Muki Sukurúame, me calienta su aliento y me deja dormir por primera vez entre las sábanas de mi cama y no en el suelo donde había caído, el camino es largo, doloroso, pero ser mujer es ser mago, ser guerrero y recipiente del dolor de nuestra madre la naturaleza, me da un granito de fuerza y me deja dentro de un aura azul.

Esta noche no ha sido menos dolorosa, pero no he tenido pesadillas, solo poesía...

Paso a paso, lento…lento es el ascenso
hacia la cumbre,
la voz de la *ilamatl es mi compañía,
sabia en amor de pan y fruta.

Zurzo sueños con hilos de *copitl
hasta alcanzar la voz de mis versos…
Versos entre uñas rotas
que escarban y desbordan el agua sacra
desde donde mi madre *Tlalli me bendice:

porque soy un poco árbol
un poco ave y *papalotl
que va menstruando sobre los campos,
la bendita esencia roja que me significa.

Mujer, mujer…
es el canto
el murmullo de *yohualli
acariciando mi piel desnuda…

Mujer, mujer…
canción del beso:
*xochipilli que se escribe y pronuncia
allá donde el viento regresa
arrastrando el secreto de la sal,
que desde tus entrañas
pare la lágrima fértil,
que de tantas formas
deletrea tu nombre…

(poesía de Issa Martínez Llongueras)


*ilamatl-abuela
*copitl-luciérnaga
*Tlalli-Diosa de la tierra
*papalotl-mariposa
*yohualli-noche
*Xochipilli-poesía


jueves, 21 de febrero de 2013

Me abrazaste árbol

Testigo silente, desde mi ventana te vi morir y renacer lento, muy lento mientras te abrazaba...

Nunca estás inmóvil, jamás en silencio, me miras tierno a todas horas, mientras no duermo, mientras lloro, mientras me sangran las manos, mientras escribo, mientras hago oración, mientras me ahogo en gritos, mientras se cae mi pelo, mientras se marcan las horas en mi piel.

Desde la tierra, pareces muerto, igual que yo...triste, duro, opaco. Desde arriba, de mi ventana, se ven tus retoños necios queriendo devolverte la vida, te ves esperanzado, suave, brillante, aferrado a no dejarte apagar por el frío impasible y el viento violento, se que me hablas y te escucho, pero no puedo aferrarme ya a nada, no puedo ser como tú, árbol y me mezo a tu mismo ritmo abrazada a mi almohada, en esta prisión acolchonada de la que tengo que escapar cada mañana.

Quiero despertar como tú, quiero tomar del agua de la vida y volverme verde, quiero enraizarme a la tierra y dejar de vivir mareada, dejar de temblar, aguantar de pie los días y las horas, volverme valiente y cantar con el viento sin que éste me derrumbe, fuí hasta ti y te abracé en silencio, te pedí ayuda, te escuche latir, llore aferrada hasta que se abrió mi piel por el frío y el viento, hasta que se abrieron mis labios y me llene la boca de sangre y lágrimas, ¡enséñame árbol, háblame, dime cómo, dime hasta cuando!

Caí de rodillas sin soltarte, sin poder gritar mi dolor, sin poder tomar ni una sola bocanada de aire...y me abrazaste árbol, me abrazaste.